Es el eterno capitán.Cualquier aficionado al fútbol con un mínimo de memoria reconoce a FranciscoGonzález Pérez, Fran, como el capitán del mejor deportivo de la historia.Lidero al súper depor, un equipo orquestado desde el banquillo por ArsenioIglesias y que bailaba al ritmo de los goles que marcaba Bebeto. Muchosservidos milimétricamente desde la izquierda con un guante tejido en la canterade Riazor. El depor para toda España era el ejemplo de humildad y trabajo. Unequipo con pocos recursos económicos y que contaba en sus filas con jugadoressin nombre pero con piernas de estrellas, que sorprendieron a todo un país ydemostraron que no siempre el dinero es sinónimo de títulos.
Fran cumplía con la imagen dejugador de la cantera que domingo tras domingo lucia el 10 a la espaldaacompañado del brazalete de capitán. Fran sirvió y sirve con su recuerdo, deejemplo a muchos jóvenes que sueñan con llegar a ser la estrella del equipo desu tierra. Escucho las ofertas de los grandes pero no se dejó tentar por susestadios faraónicos ni por sus fichas astronómicas. Se conformó, que no espoco, con liderar a la mejor plantilla que ha tenido nunca su equipo. Unaplantilla que paralizaba a su ciudad cada vez que saltaba a un campo de fútbolsin atender a los presupuestos con los que se enfrentaba. Fran es ladenominación de origen de una plantilla que se paseó por Europa goleando en elteatro de los sueños. Una época irrepetible, por el momento, y que recuerdacomo la mejor de su vida personal y profesionalmente.